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Sedación consciente: mitos y realidades sobre su seguridad en odontología

Dentista explicándole al paciente un procedimiento dental

La sedación consciente tiene ya un largo camino en el sector de la odontología. Pero, a pesar de ello, todavía hay un cierto desconocimiento sobre esta técnica entre la población. Por ello, desde Imboca queremos “desmitificar” algunos conceptos y aclarar dudas.

Mitos y realidades sobre la seguridad de la sedación consciente en la odontología

1.   La sedación consciente se puede aplicar por vía oral, endovenosa y por vía inhalatoria con los mismos resultados

Definitivamente NO. La sedación consciente por vía endovenosa tiene muchas más ventajas para los pacientes, ya que les garantiza un perfecto y eficaz estado de confort.

La sedación endovenosa es un proceso rápido, dinámico y modulable en el que el nivel de hipnosis se puede profundizar o superficializar durante la sedación en función de las necesidades del paciente y del odontólogo.

Se conoce como “sedación consciente” porque en determinados momentos del tratamiento se requiere de la colaboración activa del paciente para abrir bien la boca o realizar una correcta mordida. En definitiva, se trata de una sedación de carácter moderado.

En la sedación moderada endovenosa no se necesita de manipulación de la vía aérea del paciente y permite además administrar otros fármacos (analgésicos, antibióticos, corticoides, antieméticos, etc.) que consiguen que el postoperatorio sea más confortable y con menor inflamación y dolor.

La sedación inhalatoria y la sedación con fármacos orales se queda en un nivel de sedación leve, sin un grado de confort y relajación tan importante y satisfactorio como la sedación endovenosa.

2.   La sedación consciente es muy parecida a la anestesia local

Rotundamente NO. La anestesia local es la aplicación, a través de una inyección, de anestésicos locales en un determinado lugar de la boca por parte del odontólogo, consiguiendo una ausencia de dolor durante el tratamiento. Los anestésicos locales cuentan con una función anestésica local, de ahí la confusión con la sedación.

La sedación consciente se trata de un método administrado vía endovenosa por el anestesiólogo. Esta técnica disminuye leve o moderadamente el nivel de consciencia del paciente, lo que le lleva a un estado de ligera hipnosis, relajación, confort y desconexión del entorno que le rodea.

Con la sedación consciente, el paciente no tendrá ningún recuerdo negativo ni estresante del tratamiento al que se somete. El efecto de esta anestesia se centra en el sistema nervioso central del paciente.

Lectura recomendada: “Sedación consciente para cirugía de implantes: estos son sus beneficios”

3.   La sedación consciente no es apta para niños

Esto es una afirmación FALSA. Los niños son iguales o incluso más susceptibles a sufrir miedo ante su visita al dentista.

En niños muy pequeños, menos de 5 años, en ocasiones la sedación no puede ser consciente, sino todo lo contrario (inconsciente) puesto que la inmovilidad del pequeño es necesaria para la realización de los tratamientos.

En el caso de los niños un poco más grandes, alrededor de los 10 años, puede ser factible llevar a cabo una sedación consciente junto a una perfecta infiltración con anestésicos locales de la zona de la boca a tratar.

La vía endovenosa es la más práctica y eficaz para administrar los fármacos sedantes en pequeños.

4.   Después de la sedación consciente, el paciente no se acuerda de nada

La sedación consciente, además de otros muchos beneficios, tiene un efecto amnésico sobre el paciente.

El tipo de amnesia que padecen los pacientes al someterse a esta anestesia consiste en la incapacidad de acordarse de lo que va ocurriendo, es decir, el paciente no tiene memoria a corto plazo y se olvida en unos segundos de lo que ha sucedido.

A pesar de que el paciente parece parcialmente despierto, después del tratamiento con sedación consciente tiene algunas lagunas amnésicas de lo que ocurrió durante el mismo.

Es un efecto muy interesante en los pacientes con un alto nivel de ansiedad ante su visita al odontólogo, puesto que esto se transforma en un “refuerzo positivo” para confiar y seguir con los tratamientos odontológicos, ya que las malas experiencias desaparecen de su memoria.

5.   A pesar de la sedación, el paciente puede sentir ciertas molestias y/o dolor durante la intervención

Esto puede ser CIERTO, pero con matices.

La existencia de infecciones en la boca, (como flemones, gingivitis avanzada, caries con afectación del nervio) pueden causar un efecto errático tras la inyección de anestésicos locales y pueden no insensibilizar completamente la zona afectada por dicha infección.

Normalmente, los odontólogos intentan tratar con antibióticos estas infecciones y planificar el tratamiento de manera diferida tras unos días de medicamentos. Pero, a veces, las “prisas” de una afectación dental pueden llevar a realizar un tratamiento odontológico con una infección activa del paciente. En estos casos, sí puede existir cierto riesgo de dolor en el paciente.

Te interesa: “Ventajas de la sedación consciente en odontología: ¿en qué casos se recomienda?”

La sedación consciente no elimina el dolor del paciente, pero sí su percepción y su recuerdo. Por ello, en estos tratamientos urgentes una sedación puede ser muy útil para no producir un mal recuerdo en el paciente que pueda desencadenar un importante miedo al dentista.

6.   Como cualquier tipo de anestesia, la sedación consciente puede tener ciertos riesgos

VERDADERO. Todo acto médico no está libre al 100% de peligros. Y las sedaciones no son una excepción.

La valoración del riesgo individualizado de cada paciente se lleva a cabo con un correcto preoperatorio, que realiza el anestesiólogo, estudiando los antecedentes médicos del paciente, la medicación crónica, las alergias, los hábitos tóxicos y los parámetros antropométricos del paciente (edad, sexo y peso).

La sedación consciente es un acto anestésico con una alta seguridad. El grado de sedación es moderado y debido a ello las funciones respiratorias y cardiovasculares del paciente no se alteran de manera importante.

Además, durante la sedación consciente se lleva a cabo una monitorización de las constantes del paciente (tensión arterial, frecuencia cardíaca, electrocardiograma, frecuencia respiratoria y saturación periférica de oxígeno) de manera continua para tener un control global del paciente en todo momento. Y por supuesto, el anestesiólogo está presente en todo momento durante la sedación.

7.   Cualquier especialista puede llevar a cabo la sedación

Totalmente FALSO. Al igual que en odontología hay distintas subespecialidades (ortodoncista, implantólogo, etc.) en medicina sucede igual.

El anestesiólogo es un médico que, tras terminar los estudios universitarios de medicina, lleva a cabo una formación como especialista durante 4 años. Y en esa formación es donde adquiere los conocimientos, las capacidades y la experiencia necesaria para asegurar un trabajo serio, eficaz y seguro.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad para conocer más en profundidad sobre la sedación consciente. Si tienes alguna duda, contacta con nosotros. En Imboca podemos informarte de todo lo relacionado con este tipo de anestesia. ¡Llámanos!

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